viernes, 6 de marzo de 2020

ERA ENTONCES PRIMAVERA.

Mi gran amor 
Era entonces primavera,
la meseta relucía
cuando el sol amanecía,
como mar que reverbera.


Nacía mi gran amor,
atractivo y soñador, 
mi vida llenó se magia
y me llega la nostalgia.



Los camelios florecían,
de colores bordarían
la mágica primavera,
de mis sueños hechicera.

Al extender la mirada
locamente enamorada,
sentía la leve brisa,
que mimaba mi sonrisa.


Observaba su figura,
irradiando gran ternura,
parpadearon mis ojos
y saltaban los cerrojos.
  
Los días fueron pasando,
vieron al amor soñando
adiós divina inocencia,
y bienvenida la ausencia.


Éramos dos corazones,
con inmensas ilusiones
y de grandes alegrías
se vistieron nuestro días.

Un incendios de emociones
despertaron sensaciones,
que dormían en el alma

llenando de amor la calma. 
 
¡Era entonces primavera!...

los campos llenos de flores,
donde los bellos amores,
dejaron su huella austera.


Vivía mi gran quimera,
esa noche sonreía
la luna resplandecía,
nuestro nido en la rivera.


El río pasaba ausente,
transcurría levemente
en las orillas doradas,
donde moraban las hadas.

 
Eran momentos preciosos,
sentimientos deliciosos
de sueños y fantasías,
fueron mágicos los días.


Primaveras de colores,
un bello vibrar de flores
sus aromas extendían,
los amores encendían.





¡Hola, mis estimados amigos! 
De nuevo os dejo estas estrofas gemelas.  Es la primera vez que las hago, quizás tengan fallos... Pido perdón de ante mano, mas deseo que sean de vuestro agrado.  







¡Cuántos recuerdos llegan a mis días! Amor y ternura se despiertan en el ático de la memoria y se recrea en el alma:
recorren mis sentidos con absoluto equilibrio y me llegan en ecos dulces palabras, dulces palabras que me llenan de nostalgia.

Un puñado de besos para los amantes de las cosas sencillas.
Gracias mil por vuestra huella, y bendiciones.

6-3-2020. 
Marina Filgueira García.      Podéis llevarla. Gracias.