¡Hola, mis estimados amigos/as!
Deseo con mi corazón en la mano, que todos/as disfrutéis de una bonita Navidad llena de paz amor y felicidad.
No podía pasar sin compartir con todos ustedes unas letras en ésta significativa fecha con esta sencilla entrada improvisando un poco a la carrera y expresando lo que mi alma siente en ésta especial noche que los cristianos celebramos con amor y esperanza el nacimiento de Jesús de Nazaret.
Cuantos recuerdos asoman a mi cabeza, los malos ya los he dejado encerrados detrás de una puerta con el cerrojo bien apretado, los buenos son mis compañeros de fatigas en el camino de lucha de empeño para salir adelante... ¡Aunque los años cuentan! Pero no me rindo... Soy yo así una terca.
Imagen bajada de la red.

En aquel portal de Belén hicieron fiesta los pastores y para obsequiar al Niño, abrieron todas las flores y una estrella del cielo hizo que los campos brillaran mas comenzó a caer nieve blanca y mucho frío que hasta los los huesos calaba, todos los animalitos le dieron el calor que le faltaba.
Era Noche Buena entonces, noche de paz y de alegría aunque por los huecos de mi alma se adentraban pesadillas .
Aquellos años 1940 y al rededor de la mesa en familia se respiraba Navidad con mucho amor y respeto.
Comenzaba la posguerra los horrores tan recientes a todos nos afligian y rotos los corazones seguían el día a día.
Aún las campanas,sonaban a muerte marcando mi vida para siempre, y la de tantos otros niños como yo.
Aunque yo era muy niña y han pasado mochos años, es algo que no olvido por mucho que lo intente.
Amigos, perdonad mi melancolía.
Deseo para todos ustedes una feliz Noche y Navidad Os dejo un abrazo inmenso a cada uno de vosotros.
Mil gracias por vuestra preocupación y vuestra perseverancia.
Un puñado de besos para los amantes de las cosas sencillas.
Marina Filgueira. 24-12-2016.
Pontevedra.





