Viendo ésta bella puesta de sol que ya declina, parece que el tiempo se detine en mi orilla. Las olas casi mudas van rimando un poema. Ondean lentamente con la tibia calma del ocaso cuando la brisa duerme. Llega hasta mi vera el dulce murmullo en un suave batir de ondas acariciando mis pies descalzos y un inmenso remanso de paz y armonía adormece el alma en la fresca almohada de la tarde. Mientras espero la noche que de luceros llena la galaxia. Escucho el lenguaje del mar que me brinda su voz cantarina en este atardecer armonioso y callado lleno misterio canto y encanto en mi vida.Todo es quietud y tibieza donde se van meciendo las olas lentas con su vaivén suave como la piel de la punta de mis dedos sensibles ya gastados.
Me llega el aroma de la sal marina y suenan las caracolas, me invade la nostalgia de otros tiempos de otros días, viendo la extensa inmensidad desde esta orilla dorada de belleza mágica que llena mi gran vacío. Colma todos mis sentidos al abrigo de la ensenada. Ya no hay sonidos de lanchas ni de niños no hay juegos ni reproches todo es calma y equilibrio. Cierro mis ojos y me quedo soñando un momento. Los abro de nuevo me siento pequeña me pierdo entre mis quimeras en este instante viendo como el sol se escapa en la lejanía. Se han ido las gaviotas Me quedo sola y todo es calma en mi alma en mi vida.

Se va la rosa
con vestido de gala.
Posa
coqueta
ENLAZANDO EL AYER Y EL HOY...
impregna con su aroma
el corazón
y el alma.
ENLAZANDO EL AYER Y EL HOY...
instalado en el ático de mi memoria refugio de mis días al cual hoy asomo la mirada y veo que hay de todo algo, lloros cantos gritos sueños vuelos alargados salpicados de dolor y también de risas. Y para mi sorpresa observo que aún llegan rosas frescas que en mi piel dejan su aroma. Las beso con amor y mi corazón brinca a pesar de los pesares, con encanto por mi humilde cosecha.
Aunque los años van pesando, la nitidez subraya este privilegio gracias al cielo y al destino que fiel me ha sido y aún sigue siendo aunque alguna vez me incomode.
Todo mi ser sigue volando
como la gaviota alrededor de mi torre a la que me aferro con fuerza y tesón, convoco a un duende que sepa mimar el alma y abrir la puerta del corazón.
En este taller de la vida fui grabando mi estancia peregrina sobre el camino que solo andando se hace.
Fui limando sentimientos desengaños lágrimas, grietas que hieren el alma inocente.
También alegrías que fascinaron mis pasos fui plasmando capítulos"Esculturas" inolvidables que forman parte de mi mundo de una historia cierta. Todo circula nítidamente sobre el dossier de mi memoria.
Se abre la puerta que un día dejé entreabierta y percibo así mis huellas detrás del tiempo. Asoman intactos esos momentos y me dejo llevar por recónditos rincones del pensamiento recuperando imágenes que han llenado mi corazón mi vida y que necesito mientras que el tic tac de mi reloj no se detenga. Sonrío, viendo con nitidez aquellos paisajes y pasajes... Cañadas llanuras collados ecos inconfundibles que aún suenan en el aire que respiro.
Todo hecho con la resplandeciente luz de aquellos días cuando el trigo estaba lozano todavía.
Instantes sublimes viveros de latidos que formaron riadas de bellos pasajes a lo largo del camino, voces que ahora mi alma examina con serenísima quietud en la baja marea de mi orilla.
En este taller de la vida fui grabando mi estancia peregrina sobre el camino que solo andando se hace.
Fui limando sentimientos desengaños lágrimas, grietas que hieren el alma inocente.
También alegrías que fascinaron mis pasos fui plasmando capítulos"Esculturas" inolvidables que forman parte de mi mundo de una historia cierta. Todo circula nítidamente sobre el dossier de mi memoria.
Se abre la puerta que un día dejé entreabierta y percibo así mis huellas detrás del tiempo. Asoman intactos esos momentos y me dejo llevar por recónditos rincones del pensamiento recuperando imágenes que han llenado mi corazón mi vida y que necesito mientras que el tic tac de mi reloj no se detenga. Sonrío, viendo con nitidez aquellos paisajes y pasajes... Cañadas llanuras collados ecos inconfundibles que aún suenan en el aire que respiro.
Todo hecho con la resplandeciente luz de aquellos días cuando el trigo estaba lozano todavía.
Instantes sublimes viveros de latidos que formaron riadas de bellos pasajes a lo largo del camino, voces que ahora mi alma examina con serenísima quietud en la baja marea de mi orilla.
Evocando instantes.
Al extender la mirada
acuden mis pensamientos
acuden mis pensamientos
por esta baja marea
llena de bellos recuerdos,
***
***
evocando sensaciones
aparcadas en el tiempo
siendo pasiones del alma
encerradas en mi pecho.
***
***
Fueron sublimes instantes
que dos amores vivieron
uniéndose para siempre
en la llama de un te quiero.
***
***
Siento en falta su presencia
su risa tierna, sus besos
con sabor de las naranjas
recogidas de mi huerto.
***
***
Entonces sonaba el arpa
con dulce cascabeleo
eran sus gratas caricias
llenas de pasión y sueños.
***
El amor en su mirada
amante luz de deseos
que toda mi alma envolvía
con un bonito requiebro.
llenas de pasión y sueños.
***
El amor en su mirada
amante luz de deseos
que toda mi alma envolvía
con un bonito requiebro.
Marina Filgueira García.
Pontevedra.
1 -9 - 2017
1 -9 - 2017
Me gustaría que llevarais estas dos rosas con un haiku.
Con todo mi aprecio y cariño.
Como recuerdo de mi humilde espacio.
Gracias por llevarlo.
Un puñado de besos para los amantes de las cosas sencillas.
Mil gracias por vuestra preciada huella.









